Te acompañamos con respeto y sensibilidad, para que conectes con lo mejor de ti.
Atención psicológica rigurosa y humana, orientada al bienestar y la salud mental.
Sesiones presenciales y online
Nuestra misión es ofrecer una atención psicológica de calidad, fundamentada en el rigor científico, la ética profesional y el respeto a cada persona.
Trabajamos con madurez, proximidad, sensibilidad y compromiso, orientando nuestros servicios hacia la mejora del bienestar y la salud mental de nuestros pacientes, con el anhelo de ayudarlos a reconocer y desarrollar su potencial interno.
Actua salut mental
Nuestros tratamientos
Trauma – Estrés Postraumático
Respuesta emocional y fisiológica ante eventos que superan la capacidad de la persona para gestionarlos.
Codependencia
La codependencia es un patrón de relación en que la persona pone el bienestar de los demás por delante del propio,
Adicción
La adicción es un trastorno complejo en que la persona pierde el control sobre el uso de una substancia o una conducta.
Ansiedad
La ansiedad es una respuesta natural del cuerpo delante de situaciones que interpretamos como amenazadoras o desbordantes.
Depresión
La depresión es mucho más que estar triste o desanimado, es un trastorno del estado de ánimo que afecta la manera de pensar, sentir y actuar.
Obsesiones y Fobias
Las obsesiones son pensamientos, imágenes o preocupaciones recurrentes que aparecen de manera involuntaria y generan malestar.
Baja autoestima
A veces podemos sentir que no somos suficiente, que los demás lo hacen mejor o que no valemos lo que deberíamos valer.
Soporte en momentos vitales difíciles
Alguna vez nos podemos encontrar en una etapa que nos descoloca y nos deja sin recursos, un duelo, una separación, una jubilación, una crisis vital o cualquier cambio inesperado.
Desarrollo personal
Hay momentos en que a pesar de esforzarte, tienes la sensación que podrías dar mucho más de ti mismo/a, quizás no encuentras las herramientas.
Cómo trabajamos
Evaluación
Intervención
Seguimiento
Testimonios
Reseñas de pacientes
FAQ
¿Tienes dudas?
¿Cuándo ir al psicólogo?
Ir al psicólogo es una decisión que puede ayudarte en muchos momentos de la vida, no solo cuando el malestar es muy intenso. Es recomendable pedir ayuda profesional cuando sientes que los emociones, los pensamientos o los situaciones del día a día te superen, interfieren en los tuyas relaciones, el trabajo o los estudios. Ansiedad, tristeza persistente, estrés, dificultades para dormir, cambios de humor o sensación de bloqueo son algunas señales habituales que indiquen que puede ser un buen momento para hacer la consulta. También es útil ir al psicólogo cuando quieres conocerte mejor, mejorar tu autoestima o aprender nuevas herramientas para afrontar conflictos personales o decisiones importantes. La terapia no es solo un recurso ante el sufrimiento, sino un espacio hacha de acompañamiento y crecimiento personal. Pedir ayuda es un acto
¿Cuántas sesiones son necesarias?
El número de sesiones necesarias varía según cada persona y la situación que se quiera trabajar algunos procesos pueden requerir pocas sesiones para abordar una dificultad concreta, mientras que otras necesitan un acompañamiento más prolongado para profundizar en el cambio y el bienestar emocional, no hay una duración fija ni estándar.
Desde la primera sesión, el/la profesional valorará el motivo de consulta y establecerá conjuntamente contigo unos objetivos terapéuticos, a partir de aquí, la frecuencia y la duración del proceso se irán ajustando de manera flexible, respetando siempre tu ritmo y tus necesidades.
¿Con qué frecuencia tendré que acudir?
La frecuencia de las sesiones dependerá de tus necesidades y de los objetivos terapéuticos, habitualmente, al inicio del proceso las sesiones suelen ser semanales o quincenales, puesto que esto permite establecer una buena base de trabajo y avanzar de manera constante. A medida que vayas notando mejoras y adquiriendo más herramientas, la frecuencia se irá espaciando progresivamente. Esta decisión se toma siempre de manera consensuada con el/la profesional, adaptándose a tu ritmo, disponibilidad y evolución.
¿Qué puedo esperar en una sesión de terapia?
En una sesión de terapia encontrarás un espacio seguro, confidencial y libre de juicios, donde podrás expresarte con libertad. El/la profesional te escuchará de manera activa y te ayudará a comprender mejor el que estás viviendo, identificando pensamientos, emociones y patrones que pueden estar influyendo en tu malestar. Las sesiones tienen una duración de 55 minutos.
A lo largo del proceso, el trabajo terapéutico se adapta a tus objetivos y necesidades. Podrás adquirir herramientas prácticas para afrontar dificultades, mejorar la gestión emocional y favorecer cambios positivos en tu día a día. La terapia es un camino compartido, en qué tú marcas el ritmo y el/la psicólogo/a te acompaña y orienta.
¿La terapia es confidencial?
Toda la información compartida durante las sesiones está protegida por el secreto profesional, esto garantiza que lo que se habla en terapia no se divulga a terceras personas sin tu consentimiento explícito, creando un espacio seguro y de confianza.
La confidencialidad solo se puede ver limitada en situaciones excepcionales previstas por la ley, como por ejemplo cuando existe un riesgo grave para tu integridad o la otros personas, o por requerimiento judicial, en estos casos, el/la profesional actuará siempre con responsabilidad e informándote previamente, con el objetivo de proteger tu bienestar y cumplir el marco legal vigente.
¿Qué diferencias hay entre un psicólogo y un psiquiatra?
El psicólogo sanitario es un profesional de la salud mental especializado en la evaluación, el diagnóstico y el tratamiento psicológico mediante la terapia, su trabajo se centra en la comprensión de los pensamientos, las emociones y las conductas, ayudando la persona a generar herramientas para afrontar dificultades emocionales, relacionales o vitales. Los psicólogos no prescriben medicación, intervienen principalmente a través de técnicas terapéuticas basadas en la evidencia.
El psiquiatra, en cambio, es un médico especializado en salud mental. Además de hacer diagnósticos, puede prescribir y supervisar tratamientos farmacológicos cuando es necesario. En muchos casos, el trabajo de psicólogo y psiquiatra es complementario, y la coordinación entre ambos profesionales puede ofrecer una atención más integral y adecuada a las necesidades de cada persona.
¿Qué hacer cuando una persona no quiere ir al psicólogo?
Es importante respetar su ritmo y evitar imposiciones, puedes expresar la preocupación desde la empatía, explicando cómo te hace sentir la situación y destacando que buscar ayuda profesional no es un signo de debilidad, sino de cuidado personal, escuchar sin juzgar y validar sus emociones puede ayudar a reducir resistencias.
También puede ser útil ofrecer información clara sobre que es la terapia y como puede ayudar, resolviendo posibles miedos o ideas erróneas, en algunos casos, proponer una primera sesión informativa o sugerir otras formas de ayuda (como hablar con el médico de cabecera) puede ser un primer paso. La decisión final, pero, tiene que ser siempre de la persona, puesto que el compromiso voluntario es clave para que la terapia sea efectiva.
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